jueves, 3 de mayo de 2012

Mirame como bloggeo desde el laburo


Es curioso cómo en la oficina, cuando los jefes se van, se produce el mismo efecto que en el aula de secundaria cuando los profesores se iba, o en hora libre. Barullo, un par callados, músicas de fondo, pero siempre trabajando - sólo que más relajados.
Me llama la atención lo siguiente: si todos somos personas ya grandes y un cacho màs inteligentes, ¿por qué no nos vamos todos al coño y complotamos para decir que estuvimos hasta las siete? A esto Bucay (SÍ, TENGO UN LIBRO DE BUCAY Y ES HERMOSO JUM) plantea una moraleja donde el elefante de circo, como lo ves ahora, tan grande y fuerte, no le escapa a la soga atada a un clavo porque lo acostumbraron de ¿cachorro?, cuando no tenía la fuerza para soltarse.

Saliendo de lo berreta y entrando a lo macro, esto lo aplicás en la escuela, en la oficina, en el capitalismo, for fuck's sake!

Por ahora sólo aplicalo a la oficina, y pensemos que... mejor no. Los teléfonos seguirían sonando, los mails viniendo y además, falta una hora para irse.

viernes, 16 de marzo de 2012

Catchy

Si mi cabeza fuera un reproductor de música, sería un CD con la capacidad de un disqué, la obsolencia de un casét, y la repetición de un vinilo que salta.


A lo que voy: tres temas que me estuvieron limando la cabeza durante la última semana y media:




Hoy, lo imposible: flaco random divino y yo terminamos en (contra) la puerta del bondi, yo atrás de una mina muy muy rellena, el bondi A MORIR, eh, y el flaco del lado del parabrisas. OH CASUALIDAD, yo tenía (tengo) puesta la remera de los Foo, y OH SORPRESA, el chabón resultó ser de esos freaks que cantan en voz baja, hacen la percusión con la mano y cierran los ojitos cuando el cantante tira una alta o un grito rockero, y bueno, ta, ahí nomás el chabón empieza a ¿cantar? este tema:


Creo que será el estado mental. Sífilis no tengo (no tendría por qué). No puedo hacer estamentos sobre mí, pero si de algo estoy segura es que aún antes no estaba tan alterada cuando estaba alterada. Todo el tiempo, en todos lados, la calle es una gran caja de bombones y yo soy una obesa americana de algún estado perdido que nunca probó el praliné en su vida, no puedo parar.

De más está decir que lo violé en mi mente de numerosas maneras y en numerosas ocasiones. Y calculo que él también, porque no se va poner a cantar un tema de Foo Fighters así (te juro, daba para preguntarle "¿vos sabés de qué habla este tema?") al lado de una mina que tiene una remara de fucking Foo Fighters. Hasta capaz que no me daba pero era un gran fan al que le gusta conocer otros fans random. Si ese no fuera el caso siempre me voy a preguntar qué me vio. Te explico: no me había bañado (todavía no me bañé), estaba sudada y torpe mentalmente después de un viaje en tren espantoso, sin maquillar, con la cara hecha un Gran fucking Cañón, hinchaaadaa, pesaaada (?) Encima estaba vestido muy a lo ex. Pero era más alto, y ligeramente moreno. Nunca le dí a alguien ligeramente moreno porque en general no llevan ese porte que a mí me gusta.

jueves, 15 de marzo de 2012

Reincidir

Mis sueños están líando conmigo otra vez y poco puedo hacer para evitarlo. Igual bancá un toque, porque yo de verdad no quiero evitarlo.

Una secuencia completa, ininterrumpida, casi nada irreal, se sucedió en mi mente esta mañana. No llegaba a pasar nada, pero porque en el sueño mismo yo sabía que iba a sentir culpa después, que estaba "mal". Como si alguien me estuviese vigilando y fuera a juzgarme. Igual, uno nunca sabe cuándo se le puede escapar un nombre entre sueños. No sé, a mi compañera de curso le pasaba, not cool.

A modo de aviso a mi futura yo: no te des manija, corazón. No. Venís bien, no te des manija.

Oh, ¿qué son todos estos mensajes crípticos que la pelotuda se auto-postea y qué significan para mí, oh, que encima me tomo la molestia de leerlo?


Alguna vez dije que tengo una debilidad muy, muy fuerte hacia un tipo de personas en particular. De modo que, en un arranque un poco teatral causa del (escuchá) dos cervezas, un vino y un poco de tequila Sol Azteca compartidos con Darío decidí que era hora de cortar, por decirlo así, una autopista de la manijeada, que resultó ser bueno,... facebook.

Y mientras, todo lo que puedo leer entre líneas (no se necesita ser muy perspicaz para notarlo) es:
manijeame que me gusta.